LIGA COMUNISTA (ARGENTINA)

cuadernos de debate marxista
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas julio de 2004
 
Análisis y Coyuntura


1.     Introducción

2.  Situación económica

    a)  Caída de la actividad económica en abril

    b)  Crisis energética, aumento de tarifas y pronósticos agoreros

    c)  Continúa el crecimiento

    d)  Aumenta la inversión

    e)  El gobierno controla la crisis energética

    f)  Superávit fiscal

    g)  Superávit en la Balanza Comercial

    h)  Inflación, aumento moderado y desaceleración

    i)   Aumenta el Consumo

    j)  El desempleo no disminuye

    k)     Conclusiones

3.  Situación Social

    a)     Empresarios. Unidos y dominando

    b)     Trabajadores. Aumentó la conflictividad, sin cambios importantes

    c)     Conclusiones

4.  Situación Política

    a)     Enfrentamiento Duhalde-Kirchner

    b)     Inseguridad

    c)  Cierto renacer de la oposición política

    d)  Altos índices de popularidad

    e)     Conclusiones

5.         Conclusiones y tareas políticas

 


1.     Introducción

     En marzo del presente año, ofrecíamos a consideración de nuestros lectores, una primera caracterización del gobierno encabezado por Néstor Kirchner. Creemos que los lineamientos principales de dicho análisis siguen siendo válidos en la actualidad. Por lo tanto, el propósito de este trabajo es continuar, ampliar y en algunos casos profundizar, el examen de la realidad nacional, partiendo de la elaboración realizada en aquel momento e incorporando nuevos elementos relevantes que hayan surgido en los meses transcurridos.

     La situación económica de los últimos meses ha sido una fuente permanente de continuos equívocos e impulsó diversos análisis políticos, que con cierto apresuramiento, presagiaban un futuro negro para la economía y el gobierno. Comenzaremos analizando, entonces, la situación económica. Intentaremos demostrar que continúa el crecimiento económico iniciado a mediados del 2002, si bien es cierto que a un ritmo algo menor del que venía registrándose hasta el momento, seguimos sosteniendo que la expansión económica se mantiene.

     La situación por la que atraviesan los trabajadores no ha variado en gran medida en los últimos meses. Si bien se registró cierto incremento en el número de conflictos gremiales, además de una tibia recuperación de los salarios en algunos sectores, no encontramos que se hayan producido cambios importantes. Como ya venimos señalando desde hace tiempo, la relación de fuerzas continúa siendo favorable para la burguesía, y no vemos síntomas de recuperación en las filas obreras, a pesar los altos índices de desocupación, las pésimas condiciones de trabajo y los altos niveles de pobreza. Entonces, luego del análisis económico, examinaremos más de cerca la situación que se encuentra tanto la burguesía como los trabajadores, y las relaciones de fuerzas entre ambos.

     En tercer lugar, indagaremos algunos de los principales elementos de la situación política nacional. Sostenemos, que el principal cambio que se produjo desde nuestro último análisis de coyuntura hasta la fecha, es de carácter político y es la profundización del enfrentamiento entre Kichner y Duhalde. La suerte política del país depende en gran medida de cómo evolucione dicho conflicto.

     Por último, señalaremos cuales son, a nuestro entender, las tareas políticas que se desprenden del análisis precedente. Podemos adelantar que, en una etapa de gran debilidad de los trabajadores, las políticas que tiendan a unificar fuerzas en pos de objetivos mínimos, cobran una importancia de primer orden.

2.  Situación económica

a) Caída de la actividad económica en abril

     Durante el primer trimestre del año la actividad de la economía creció un 11,2% respecto del mismo período del año anterior, sin embargo, en el mes de abril se registró una caída de 1,5% con relación a marzo. Es decir, luego de 19 meses consecutivos de suba, en el cuarto mes del año se produce un freno en el crecimiento. Es cierto, que si realizamos la comparación interanual, la actividad económica subió 6,3% respecto al mismo mes de 2003, a pesar de lo cual, los indicadores del mes de abril, no dejaban de aparecer como una inquietante señal de alarma.

b) Crisis energética, aumento de tarifas y pronósticos agoreros

     Al mismo tiempo, y como consecuencia de la mayor demanda –resultado, a su vez, del incremento de la actividad productiva-, estalla la crisis energética. Entonces, en el mes de abril, aparecieron en el horizonte económico algunos nubarrones, que según ciertos analistas, presagiaban futuras tormentas. Muchos se aventuraron a afirmar que la crisis en el sector energético, sumado al freno de la economía y la consecuente suba en las tarifas de los servicios de gas y electricidad, estaban mostrando la extrema debilidad del gobierno y la enorme fragilidad que lo sustentaba, con lo cual, la amplia aceptación que había logrado en gran parte de la sociedad, se comenzaría rápidamente a derrumbar.

c) Continúa el crecimiento

     A pesar de los pronósticos que auguraban un futuro negro para el gobierno y la economía argentina, en el mes de mayo la industria continúo su curso ascendente, la actividad fabril registró un alza del 1,7% en relación con abril y del 11,2% frente al mismo mes de 2003. También en el sector de la construcción se registró un crecimiento del 5,6 por ciento respecto de abril, y una suba del 27,1 por ciento con respecto a igual período del año pasado. Es decir, todo estaría indicando que lo sucedido en el mes de abril fue un retroceso momentáneo y que el ciclo expansivo de la economía argentina continúa. De todos modos, la recuperación de la economía mostró una leve desaceleración en el primer trimestre. El año pasado, el crecimiento trimestre contra trimestre era del 3%, en promedio. Mientras que en esta última medición fue del 1,7%.

d) Aumenta la inversión

     Además, debemos señalar que los datos de mayo estarían señalando un aumento importante de la inversión, un 50% frente a igual período de 2001 y un 14% en relación con el último trimestre de 2003. La inversión alcanzó una relación del 18,3% contra el PBI, un nivel cercano al que existía antes de la crisis.

e) El gobierno controla la crisis energética

     Al mismo tiempo, la crisis energética, si bien no se encuentra superada, el gobierno logró controlarla y mantenerla por el momento dentro de ciertos límites que no perjudican mayormente la evolución económica. El gobierno limitó el envío de gas a Chile y Uruguay. Además, con la importación de fuel oil de Venezuela, gas de Bolivia, y electricidad de Brasil, el suministro energético parece estar cubierto, por lo cual, todo indicaría que el peor momento de la crisis ha sido superado. Asimismo, por las lluvias vuelven a funcionar a pleno las centrales hidroeléctricas, que aportan el 52% de la oferta. Donde la crisis energética estaría mostrando sus consecuencias negativas es en el aumento de los costos para el sector industrial, pero no sería una traba para continuar con el crecimiento.

f)  Superávit fiscal

     Otros indicadores económicos también nos muestran que el gobierno continúa disfrutando de un período de bonanza económica. No podemos pasar por alto los datos referidos a las cuentas fiscales, en mayo se registró un superávit primario de 4.378,1 millones de pesos, lo que representa un récord histórico. Así, en los primeros cinco meses del año se logró cumplir con la cifra comprometida para todo el año con el FMI, la que había sido fijada en $ 10.000 millones.

g) Superávit en la Balanza Comercial

     Si analizamos los datos sobre comercio exterior, también nos encontramos aquí con otro record histórico, en abril las exportaciones alcanzaron los 3.025 millones de dólares y una suba del 23% respecto del mismo mes del año anterior. Esto permitió que la balanza comercial tenga en abril un superávit de 1.387 millones de dólares. En el primer cuatrimestre, el saldo positivo fue de 4.045 millones, gracias a que las exportaciones alcanzaron 10.310 millones.

h) Inflación, aumento moderado y desaceleración

     Un factor que despierta cierta preocupación en las esferas oficiales, es el aumento de los precios. En el primer semestre del año la inflación acumula un alza del 3,3%, similar a la de todo el 20030, que se ubicó en 3,7%. Sin embargo, luego de un pico de 0,9% en abril, junio mostró por segunda vez consecutiva una desaceleración de la inflación (Mayo: 0,7%, Junio: 0,6%). No obstante, no debemos perder de vista que los valores siguen estando por debajo de los dos dígitos, y por otra parte, cierto aumento de la inflación es absolutamente esperable en una economía en crecimiento, como lo es la argentina.

i)  Aumenta el Consumo

     Según la consultora LatinPanel, en el período enero-mayo de 2004, el volumen de consumo acumula un alza del 6% en relación con los primeros cinco meses de 2003. Pero el dato más significativo es que el consumo en el pasado mes de mayo registró un repunte del 7% frente al mismo mes de 2001, antes de que se desatara la crisis. Sectores más amplios de la población vuelven a realizar sus compras mensuales en los supermercados. Es decir, aumenta la producción, aumenta la exportación, aumenta la recaudación, aumenta la inversión y aumenta el consumo.

j)  El desempleo no disminuye

     En un año, entre el primer trimestre de 2003 y el primero de 2004, se crearon 393.000 puestos de trabajo, lo que representa un aumento del 9 por ciento. Sin embargo, si se comparan los índices actuales de desocupación, contra los valores del último trimestre del 2003, se ve claramente que la evolución del empleo no acompañó el crecimiento económico del año en curso, en el primer trimestre el desempleo apenas bajó el 0,1% y se quedó en 14,4%. Es decir, que si tenemos en cuenta el fuerte incremento de la producción que tuvo lugar en lo que va del año, y lo relacionamos con la pobre disminución del desempleo, debemos concluir que aumentó la productividad del trabajo, gracias a una mayor explotación de la mano de obra ocupada.

k)    Conclusiones

     Por lo tanto, desde mediados de 2002 se ha iniciado en el país un ciclo expansivo de la economía argentina, y que a pesar de los datos desfavorables que se registraron en el mes de abril, todo indicaría que continúa el crecimiento económico, es cierto que a un ritmo algo menor, pero igualmente sigue su curso. El aumento de los niveles de inversión son señales importantes que estarían indicando que la expansión económica se fortalece. El crecimiento estimado para todo el año sería de al menos 7%, lo cual es un valor más que importante. En pocas palabras, los principales indicadores económicos muestran que continúa el crecimiento.

     Aquellos que sostenían que el gobierno y la economía habían entrado en una crisis cada vez más pronunciada, se dieron de bruces con los datos de la realidad, ningún elemento de la situación económica actual sustenta tales pronósticos.

 

3.  Situación Social

a)    Empresarios. Unidos y dominando

     En un sistema social como el capitalismo, el cual se encuentra organizado de tal manera que sólo una porción muy pequeña se beneficia del trabajo del conjunto de la sociedad, es lógico y esperable, que sean ellos, los burgueses, quienes se beneficien casi exclusivamente en los momentos de crecimiento económico, y eso es efectivamente lo que está ocurriendo. Cuando decimos que nos encontramos en una etapa ascendente del ciclo económico, no se desprende de tal afirmación que los trabajadores se vean favorecidos por esa circunstancia, por lo general suele darse exactamente la situación inversa. Nunca está demás aclarar que crecimiento económico no es sinónimo de bienestar general, los únicos favorecidos son aquellos que detentan el poder y la riqueza en esta sociedad. En el marco del fuerte crecimiento que está experimentando la economía argentina, los principales beneficiarios de la misma son, entonces, los grandes empresarios.

     La encuesta anual de expectativas que realizó IDEA (el foro de debate de ejecutivos), que abarcó a 220 compañías, afirma que al 73% de las empresas más poderosas del país les va bien en sus negocios. Aquí se encuentra una de las razones principales por la cual el conjunto de la burguesía argentina apoya al gobierno de Néstor Kirchner. La rentabilidad de la industria, según el Centro de Estudios Bonaerense, creció en los primeros 5 meses del año 14,4%, con lo cual el sector fabril recuperó gran parte de lo perdido durante la crisis. Estos son algunos de los datos que explican la excelente relación que mantiene Kirchner con el establishment local, la cual se vio reflejada en el fuerte respaldo que recibió el gobierno a su propuesta para salir del default por parte de AEA (Asociación Empresaria Argentina), la asociación que reúne a los principales empresarios del país. Luis Pagani, presidente de Arcor y AEA declaró:

    “Este es el empresariado que reconoce en usted, señor Presidente, a quien ha consolidado en la Argentina un liderazgo político democrático sólido, luego de una profunda crisis político-institucional”. (La Nación, 03/06/2004)

     Entonces, el conjunto de la burguesía se encuentra encolumnada detrás del gobierno nacional, nada estaría indicando que existan fracturas importantes en la patronal, como tampoco se encuentran signos que nos estén indicando que algún sector de la clase dominante se haya ubicado en la vereda de enfrente del gobierno.

b)    Trabajadores. Aumentó la conflictividad, sin cambios importantes

     Por el lado de los trabajadores la situación es muy distinta. Aunque la desocupación ha disminuido en el último año y se han registrado leves aumentos de sueldo en ciertos sectores de los trabajadores ocupados, la situación del conjunto de las masas explotadas sigue siendo muy grave. Los índices de desocupación, subocupación y sobre ocupación testimonian la dura realidad que les toca diariamente vivir a millones de compañeros.

     Sin embargo, y a pesar de la difícil situación en la que se encuentra el conjunto de la población trabajadora, no se visualizan cambios importantes en los niveles de resistencia. Es cierto que los conflictos laborales se han incrementado en los últimos meses, pero no marcan un cambio cualitativo en la situación. De la mano de la recuperación económica, surgieron conflictos sindicales por reclamos salariales. Bancarios, ferroviarios, docentes, estatales, trabajadores de subterráneos, entre otros, han hecho sentir su protesta, en busca de recuperar el terreno perdido en materia de ingresos. Recordemos que el salario ha sido duramente castigado durante los últimos años, recibiendo el tiro de gracia con la devaluación instrumentada por Duhalde

     El 56% de los conflictos suscitados han sido en la administración pública, el 39% en gremios de servicios y el 10% en la industria La gran mayoría se originan en reclamos de recomposición salarial y otros en respuesta a despidos efectuados por la patronal. En este sentido, los objetivos que motivan la gran mayoría de conflictos son de orden estrictamente gremial –aumento de salarios, en su gran mayoría-, el gobierno nacional por ahora está quedando al margen de las críticas, los trabajadores no lo responsabilizan de los males que padecen, -recordemos que gran parte de las huelgas fueron protagonizadas por empleados estatales-.

     La precariedad laboral continúa en grados semejantes a los de comienzo de año, lo mismo que sigue reinando una gran fragmentación entre los trabajadores. La derogación de la Ley “Banelco” no ha cambiado en lo fundamental la legislación laboral implementada desde los años noventa. Pésimas condiciones de trabajo, fragmentación y escasa respuesta obrera a la actual situación, es el panorama con que nos encontramos. En este marco, tanto la patronal, como la burocracia sindical, no corren peligro.

     Tampoco encontramos que se esté produciendo algún avance importante en la conciencia de los trabajadores, ni en su vanguardia, ni en el conjunto de las masas explotadas.

     Los trabajadores desocupados son los que han protagonizado reiteradas jornadas de lucha, las cuales han ocupado espacios importantes en las hojas de la prensa burguesa. Los cortes de calles y rutas de los sectores desocupados se incrementaron en una proporción considerable, llegando a 129 en lo que va del 2004, contra 106 del 2003 y 194 durante todo el 2002. Así, junto con el que aumento en la cantidad de medidas de protesta en el sector de los trabajadores ocupados, también encontramos que se han incrementado los cortes de ruta llevados a cabo en su gran mayoría por trabajadores desocupados. Sin embargo, debemos decir, que los piqueteros no han logrado conseguir ninguna de sus reivindicaciones, y hoy en día se encuentran más divididos y aislados que nunca. Lo cual se da en el marco de una exitosa política de cooptación por parte del gobierno, de un sector importante del movimiento, entre los cuales se encuentra D’Elia, líder de la FTV en la CTA.

     Los planes sociales han ido disminuyendo sin que puedan frenarlo las reiteradas marchas, y otras acciones, que desarrollan casi a diario las organizaciones piqueteras. Además de perseguir la división y cooptación de una parte de las organizaciones de desocupados, el gobierno apuesta a una política de desgaste, y al hartazgo de sectores medios, trabajadores en su mayoría, que cada vez miran con menos tolerancia los cortes de calles, motorizados también por los medios de comunicación, quienes por momentos se encuentran embarcados en una campaña contra una supuesta situación de caos y desorden social, que a nuestro entender no tiene asideros en la realidad.

c)    Conclusiones

     Debemos concluir, entonces, que la relación de fuerzas entre las clases continúa siendo enormemente favorable para la burguesía. Que el proletariado argentino no logra todavía rearmarse, ni en el plano sindical, político, ni ideológico. A pesar de cierto repunte de las luchas sindicales y el aumento de los cortes de ruta, siguen sin evidenciarse cambios importantes al interior del movimiento obrero, que continúa atravesando una situación de extrema debilidad.

4.  Situación Política

a)    Enfrentamiento Duhalde-Kirchner

     Sin lugar a dudas, el elemento de la situación política más importante de los últimos meses es la profundización del enfrentamiento entre Kirchner y Duhalde. No creemos que la discusión entre estos dos referentes del peronismo expresen diferentes fracciones de la clase dominante. Las discrepancias parecen tener sus raíces últimas en distintos criterios políticos para enfrentar la situación actual por la que atraviesa el país. Es decir, son diferencias de carácter táctico. Por supuesto, en determinados momentos pueden llegar a niveles de enfrentamientos importantes, sabemos bien que no tienen inconvenientes en recurrir a métodos mafiosos para dirimir sus diferencias, pero no debemos olvidar, que detrás de ambos se encuentra una clase dominante unida, que de conjunto, se está favoreciendo enormemente de la actual situación económica.

     Entonces, en el marco de un consenso burgués muy importante, se desarrolla un enfrentamiento de carácter político que debemos seguirlo de cerca para ver cual es su desenlace final. Aquí se encuentra en la actualidad el nudo gordiano de la situación política nacional.

b)    Inseguridad

     El tema de la llamada “Inseguridad” muchas veces se lo relaciona con la interna política justicialista. La aparición del caso Blumberg y su secuela de marchas y petitorios, llevó a pensar a muchos que el gobierno de se encontraba en un serio aprieto. A la vista de lo sucedido, podemos afirmar que Kirchner supo sortear el tema con gran habilidad y que las leyes que se han aprobado no contienen toda la severidad que pedía el padre de Axel.

c) Cierto renacer de la oposición política

     En el primer año de gobierno, Kirchner actuó prácticamente sin ninguna fuerza opositora a la vista. Sin embargo, en las últimas semanas encontramos que algunas figuras políticas contrarias al gobierno se han lanzado a atacarlo, y han ocupado más lugar en los medios de comunicación que lo que venía sucediendo hasta el momento. Como en el caso del enfrentamiento Kirchner-Duhalde no creemos que esté expresando fracturas al interior de la clase dominante, sino que es completamente normal dentro de la democracia burguesa que las distintas agrupaciones del sistema se disputen las simpatías de los sectores críticos al gobierno de turno. No pensamos que se le deba asignar más importancia de la que tiene.

d) Altos índices de popularidad

     A pesar de que la situación sigue siendo extremadamente grave para la gran mayoría de la población, que los problemas de millones de trabajadores continúan sin resolverse, a pesar de todo esto, el gobierno mantiene niveles de popularidad significativamente altos. No sólo el conjunto de los empresarios lo acompañan, sino que gran parte de los trabajadores aprueban su gestión.

e)    Conclusiones

     Kirchner asume el gobierno en mayo de 2003 con sólo el 22% de los votos. En esos momentos, muchos analistas políticos señalaban la profunda debilidad del nuevo gobierno. Otros lo veían como un simple títere de Duhalde. Ninguno de esos pronósticos se cumplió. Kirchner supo construir su poder desde el poder. Hasta hay sectores de la oposición que lo acusan de ser excesivamente autoritario y de acumular demasiado poder en sus manos. Transcurridos ya más de un año de la asunción del nuevo gobierno, debemos concluir señalando, que nos encontramos ante un gobierno que logró reconstruir las instituciones del estado, conquistó el apoyo de una gran masa de la población que no lo había votado y que muestra signos de una gran fortaleza política.

     La disputa del actual gobierno con el ex-presidente Duhalde todavía se encuentra en curso y no podemos saber cual será su desenlace, pero en lo inmediato, Duhalde ha decidido continuar apoyando las leyes que envié Kirchner al Congreso, lo cual pone límites al enfrentamiento, y no lesiona gravemente el ejercicio del poder.

     El primer mandatario mantiene su política en relación con los piqueteros. Se sigue oponiendo al uso de la represión para resolver el conflicto planteado. Esta política, que ha sido la que adoptó desde un comienzo, y a pesar de ciertos hechos de violencia que se han sucedido, la sigue sosteniendo y no hay indicios de que la vaya a modificar en un futuro cercano.

     La política de derechos humanos también permanece bajo los mismos esquemas que ya hemos señalado en nuestro análisis anterior. Continúa con su postura de depuración de las fuerzas de seguridad de los elementos más visiblemente implicados con la represión de la última dictadura, junto con una política de reconciliación de la sociedad civil con los militares, en la cual ha logrado cierto éxito.

En definitiva, si bien el enfrentamiento que mantiene el gobierno con Duhalde abre ciertos interrogantes con vistas al futuro, el conjunto de la política que continúa impulsando el poder ejecutivo mantiene, en lo esencial, la misma orientación que adoptó desde que inició su mandato. Es decir, es un gobierno que capitaliza y mantiene los avances logrados por la burguesía sobre el movimiento obrero en la década el noventa, pero poniendo ciertos límites que tornen la situación más aceptable ante los ojos de los explotados, manteniendo en el fondo lo que fue el núcleo de la política económica y social impulsada por Menem. Es la imagen de un capitalismo serio, con una clase obrera sometida al capital, lo que propone el actual gobierno. Y sin que sea necesario recurrir a medidas que exacerben las tensiones sociales. Su política es por el contrario, transitar por caminos que diluyan los posibles núcleos de conflictividad. Señalemos que puede llevar adelante tal política porque el trabajo sucio, es decir, la pelea principal contra el movimiento obrero –y su derrota- ya fue llevada a cabo por Menem. La política actual del gobierno de Kirchner es impensable sin la previa derrota del proletariado argentino inflingida por el gobierno menemista en la década pasada.

5.     Conclusiones y tareas políticas

     Ante un gobierno que mantiene altos índices de popularidad, ante una burguesía gananciosa en lo económico y fortalecida en lo político, ante la fragmentación y debilidad del movimiento obrero ocupado y desocupado, se impone que los trabajadores desarrollemos una política de gran unidad de acción en procura de objetivos mínimos, que nos permitan empezar a recuperar las conquistas perdidas y sirvan para templar el ánimo y la conciencia de nuestros compañeros. Debemos favorecer todo ámbito de discusión y encuentro, de carácter amplio, que reúna a compañeros de diversas fuerzas políticas e independientes, que coincidan con un programa mínimo de lucha: por la democracia sindical, la pelea por el salario, mejores condiciones de trabajo y otras reivindicaciones mínimas.

     Junto a la lucha económica encarada de tal manera, necesitamos insistir con el debate ideológico, señalando cuales son las salidas de fondo para los trabajadores. Aquí tenemos una enorme tarea dado el importante retroceso producido en la conciencia de la clase obrera y la disminución de los niveles culturales a los que diariamente nos somete el capital.

     En pocas palabras, las tareas siguen siendo, lucha por objetivos mínimos en el marco de una amplia unidad de acción y la batalla ideológica desde una perspectiva socialista.